Por: Joel Rodríguez
El concepto desarrollado por Santiago Saucedo, fundador y cabeza del innovador estudio de grabación ubicado al sur de la CDMX, se consolida como un espacio abierto para productores, creadores musicales y todo tipo de personas involucradas en la industria musical.
Luego de un esfuerzo conjunto con otros productores y músicos, el entrepreneur y productor Santiago Saucedo abrió oficialmente las puertas de su estudio Alisstar, el cual surge en un momento clave para la industria musical y discográfica del país. Además de ser una de las opciones más viables para grabar al sur de la capital, Alisstar refresca el concepto de los estudios tradicionales al centrar su interés en el desarrollo de las carreras de productores y artistas, una idea que Saucedo ha trabajado desde 2019, cuando inauguró su primer estudio de grabación en San Juan del Río, Querétaro.

La propuesta de Santiago Saucedo busca alinear los ritmos y estilos de trabajo de las grandes discográficas —las cuales ya son clientes regulares de Alisstar, como Warner, Universal y Sony— con los de artistas, productores, disqueras, agencias y clientes independientes. El objetivo es crear una amalgama única que permita consolidar un estilo basado en el trabajo desarrollado por el talento interno, además de fungir como un intermediario entre estudios y profesionales de la industria para fomentar un networking sólido, más allá de la competencia.
“Nuestro objetivo es crear una hermandad, más que nada una especie de networking con otros estudios; que no existan rivalidades y, más allá de eso, que podamos compartir y enviarnos clientes. Por ejemplo, si un estudio ya tiene todo bookeado, que tengan la confianza de poder enviarnos clientes y nosotros a ellos, con la finalidad de construir una red de trabajo que nos haga crecer a todos”, sentenció Santiago Saucedo durante su charla con medios de comunicación.
El productor también apuntó que el estudio se encuentra en constante evolución. De hecho, 2025 trajo consigo una importante remodelación del espacio, lo que ha permitido trabajar con figuras de la talla de Neto Peña, Renee y Adán Cruz, entre otros. Así, Alisstar se ha convertido en un espacio abierto a todos los géneros y propuestas, ofreciendo además servicios de mezcla y masterización a cargo de productores residentes como Saga Doa y Miky Gloky.

El estudio también cuenta con habitaciones, así como espacios íntimos y compartidos —entre ellos cocina y estancia común— para que los músicos y productores que hagan uso de las instalaciones puedan quedarse el tiempo que necesiten, apropiarse del espacio y olvidarse de traslados, tráfico y otras situaciones externas que suelen afectar las sesiones de grabación.
“Lo que procuramos es evitarles eso. Músicos, productores y artistas llegan estresados o tarde porque hay distancias largas por recorrer, y queremos que eso ya no suceda”, aseveró Saucedo.
Durante el open house de Alisstar, realizado el pasado 17 de octubre, se ofrecieron diversas master classes, charlas y sesiones de improvisación y jams con residentes del estudio, quienes compartieron su experiencia trabajando en el ambiente propiciado por Santiago y desarrollando su talento hacia nuevos horizontes. Tal es el caso de Ponce, productor y artista solista que llegó hace tres años al estudio, tiempo en el que ha notado un crecimiento exponencial.
“Aquí aprendí bien a conjuntar el mundo análogo y el digital; me di cuenta de que comparten muchas cosas. Tratamos de trabajar con lo que tenemos: a lo mejor no sé utilizar un compresor de 5,000 dólares, pero llegas con tu compa y te dice ‘mira, si eso que hiciste lo haces de tal forma, suena más chido’. Eso hace que tu sonido poco a poco agarre un nivel más profesional. Para nosotros es muy importante el standard de sonido de una canción”, subrayó Ponce.
Durante la presentación a medios, el mezcal Mala Noche, destilado nacional con sede en Jerez, Zacatecas, fue el encargado de proveer la barra del evento.

